Al caer la tarde,
el sol, con su matiz,
Pinta el cielo de un color que me hace feliz.
Naranja y rosa, un lienzo en expansión,
Cada color un suspiro,
una dulce canción,
la melodía de tu voz.
En este abrazo de luz que se desvanece,
Tu mirada tan hipnotizante,
el alma florece.
Un atardecer precioso,
tan único como tú,
y tú tan preciosa como miles de ellos,
Infinitamente, preciosa, un dulce placer.
Sueño con tener tus manos en las mías,
un cálido sentir,
Mientras el día se rinde al dulce dormir.
Cada rayo que muere,
un nuevo despertar,
de un despertar que quisiera que fuera a tu lado.
No hay pincel que capture tanta belleza,
Ni palabras que expliquen lo única que eres.
Solo sé que tienes magia,
Mucha magia.
